¿Cómo se ve el problema del óxido de nitrógeno desde el punto de vista político?

Los verdes consideran que se trata de una obligación del gobierno, ya que según las declaraciones del portavoz de políticas de transporte de los verdes, Stephan Kühn, las amenazas para la salud se deben en gran medida a las emisiones de turismos diésel.
Opina además que el ministro federal de tráfico, Alexander Dobrindt, todavía debe aportar una solución y que este defiende en primera línea los intereses de la industria automovilística alemana.
A su vez, según Kühn, los intereses de la industria podrían verse perjudicados en caso de que no existiera una normativa más estricta. Y es que en caso de que los vehículos diésel no alcancen una reducción de las emisiones de óxido de nitrógeno en funcionamiento real, no se podrían utilizar estos vehículos en las ciudades. Entonces sería solo una cuestión de tiempo hasta que los vehículos diésel fueran excluidos del tráfico urbano.

Winfried Hermann, ministro de tráfico de Baden-Wurtemberg, quiere que los turismos diésel limpios sigan pudiendo circular por las ciudades. Con este objetivo quiere introducir el Distintivo Azul. Se espera otorgar el distintivo a vehículos de gasolina que cumplan con Euro 3 y vehículos diésel que cumplan con Euro 6. Sin embargo, a la zona no podrán acceder  vehículos que simplemente cumplan los requisitos para el Distintivo Azul, sino que también deberán respetar los valores de óxidos de nitrógeno en funcionamiento real. Un problema que ha cobrado aún mayor importancia tras el escándalo de VW. Por lo tanto se desprende claramente la necesidad de actuar. Por este motivo, según declaraciones de Winfried Hemann se convocará aún en la primavera de 2016 una conferencia extraordinaria de ministros de medio ambiente en la que se debata este tema.