Ola de demandas actual contra la alta concentración de NO2 con ejecuciones forzosas

Desde noviembre de 2015, la organización medioambiental alemana, Deutsche Umwelthilfe (DUH) intenta obligar a las ciudades de Múnich, Darmstadt y Wiesbaden mediante una ola de demandas a adoptar medidas más estrictas para respetar los límites de dióxido de nitrógeno. Asimismo se han interpuesto demandas, aunque no de ejecución forzosa, también en las ciudades de Colonia, Bonn, Aquisgrán, Dusseldorf, Essen, Gelsenkirchen, Fráncfort en el Meno y Stuttgart.
En Múnich, Darmstadt y Wiesbaden, la DUH ya había ganado varios juicios y por ello había solicitado la ejecución forzosa que amenaza a las ciudades con multas coercitivas de hasta 10.000 euros por día, en caso de que no tomen las medidas necesarias para respetar los límites definidos.
Cabe destacar que la organización Deutsche Umwelthilfe, más allá de un cumplimiento más estricto de las zonas medioambientales, también exige que el Ministerio Federal de Tráfico amplíe de forma centralizada el reglamento de los distintivos.
Esta solución debe ser el Distintivo Azul, de acuerdo con las repetidas propuestas de la asociación, que estará destinado a aquellos vehículos que respetan también en condiciones reales los bajos valores de emisión necesarios. Con esto se establece que en las zonas medioambientales definidas correspondientemente por ley, solo podrán circular vehículos diésel que cumplan la norma más actual, la Euro 6, así como autobuses y vehículos comerciales que hayan sido equipados con sistemas de reducción de partículas y NOx.

Una victoria tras otra en los juzgados contra la contaminación de óxidos de nitrógeno

Los juzgados fallan continuamente contra las ciudades y los municipios, ejerciendo así una gran presión sobre éstos. En breve tendrá que actuar todo el país, teniendo en cuenta que los ciudadanos y las asociaciones medioambientales se adjudican una victoria tras otra en relación con la contaminación ambiental derivada del tráfico.
Hace poco, causó sensación la última sentencia de diciembre de 2015, en la que tras la demanda de un residente, el tribunal administrativo de Berlín decidió reducir la velocidad a 30 km/hora en un tramo de 900 metros de una de las vías principales, la Bundesstraße 2, en Berlin-Weißensee.
En caso de que esta jurisprudencia se estableciera, también en muchas otras ciudades los conductores podrían verse obligados a mantener velocidades bajas en las vías principales y las carreteras de paso, al ser esta la única forma posible de respetar los límites de óxidos de nitrógeno, procedentes en gran parte de motores diésel.
La mayoría de las demandas se basan en los planes de acción del aire limpio que ya existen en casi todas las ciudades desde hace algún tiempo. Si estos planes prevén una limitación de la velocidad al alcanzar límites definidos con una frecuencia determinada, desde el punto de vista de los tribunales, esto debe cumplirse y ponerse en práctica.
En los casos en los que no existan planes de acción del aire limpio, o éstos sean demasiado permisivos, las ciudades y los municipios correspondientes no se deben quedar de brazos cruzados, sino deben responder ante la justicia y recibir sentencias que les obliguen a detallar y fortalecer sus planes.
Asimismo las demandas probablemente exitosas en Darmstadt y Wiesbaden sentarán un ejemplo. Allí a mediados de enero de 2016 se esperaba una resolución respecto a la ejecución forzosa de sentencias firmes para el endurecimiento de los planes. Como bien es sabido, las ciudades no disponen de fondos, por lo que tendrán que ceder ante las sentencias.
De interés especial son también los resultados de las demandas en el foco de NOx de Stuttgart, donde los vecinos del conocido Neckartor han interpuesto varias demandas para la ampliación del plan de acción de aire limpio. Uno de los abogados de los ciudadanos demandantes ha ido un paso más allá y ha solicitado que dado el peligro para la salud en las calles con altos niveles de contaminación, se tomen medidas de restricción del tráfico, como por ejemplo la prohibición de tránsito.
También presiona la UE con el procedimiento por incumplimiento que ha iniciado Bruselas contra Alemania, ya que cada vez más localidades rebasan los límites. Este procedimiento podría conllevar, entre otros, altas multas a cargo de Alemania, que el Gobierno posiblemente cargue a los Estados federados, los municipios y las ciudades.